LA GRACIOSA

La Graciosa es uno de los pocos lugares de Europa donde todavía no hay carreteras asfaltadas. Es la más desconocida y la que derrocha más serenidad de las Islas Canarias.

Después de haber visto desde la orilla del Risco de Famara a la más rubia del Archipiélago Chinijo, se nos hace la boca agua, pensando en sus playas doradas, sus plácidas casas tendidas en el lienzo ocre arenoso o en el mar turquesa que la acaricia. Esta isla es para viajeros especiales, sensibles, que saben disfrutar de la naturaleza, del silencio, de la belleza, y cómo no del sol y de playas solitarias.

 

Municipio: Teguise

Transporte público: No

Viento: Si

Servicios: No

Tipo de arena: Fina arena blanca

Localización: 80 m

Ancho: 610 m

Grado de ocupación: Medio

Grado de urbanización: Rústico

Tipo de olas: Fuerte

Familias: No

Una de las playas más atractivas de la isla de La Graciosa, se encuentra a diez minutos caminando en dirección oeste desde Caleta de Sebo. Montaña Amarilla es el lugar al que siempre querrás regresar, y harán que tus fotos sean un espectáculo si te encanta el contraste entre el azul de sus aguas profundas y los tonos amarillentos y anaranjados que visten su montaña más característica.

Municipio: Teguise

Transporte público: No

Viento: No

Nada más arribar, el puerto y sus calles sin asfaltar son el principal reclamo para comenzar a disparar con nuestro móvil o cámara.

Sus casas de color blanco y sus puertas azules conviven con la arena, el combo perfecto para pasear hasta el anochecer y atreverse incluso a fotografiar en la noche.

El secreto mejor guardado de las Canarias